Artificios matemáticos

Podemos decir que un artificio matemático es un truco compuesto por reglas válidas aplicadas de manera ingeniosa para simplificar y resolver un asunto matemático puntual.
Como estamos seguros de que es fundamental y más urgente democratizar la matemática, el artificio matemático nos parece un ingrediente que pertenece a un determinado oficio, que no tiene nada que ver con la matemática que se necesita aprender en educación primaria y secundaria (ponemos en duda el nivel superior, aunque claramente no en el caso de Licenciatura en Matemática, Profesorado Superior, etc.)
Funciona como una dificultad que entrampa el razonamiento de un problema, lo vuelve desmotivador, más aún en instancias de evaluación: sólo lo resuelve el que conoce el truco.
No caben dudas que es una de las puntas de lanza de los genios en esto de la resolución de problemas. Ni que hablar en el pensamiento matemático avanzado. Pero definitivamente en educación estamos hablando de otra cosa. Estamos hablando de un cuerpo de conocimientos, que facilitan otros saberes, que son útiles y concretos, y que además nos proponen una aproximación a lo abstracto y contraintuitivo. ¿O acaso en Lengua y literatura nos tendrían que conducir a escribir como Borges o Sábato?
El artificio matemático es una herramienta propia del especialista en matemática o de quien los forma. Requerirlos en las evaluaciones es una costumbre anclada en las demandas de hace por lo menos unos siglos atrás. Y en todo caso, si ciertos aspectos relacionados, por ejemplo, con el pensamiento lateral, fueran de las demandas vigentes, se debieran encontrar mecanismos para favorecerlo, sin detener a quienes no se correspondan con ello.
